Por qué importa
Secure Boot es un estándar de seguridad creado por Microsoft en 2012 para evitar que software malicioso se ejecute durante el inicio del sistema. Que un atacante pueda sortearlo usando shims antiguos pero aún firmados significa que una protección clave ha estado rota durante más de una década.
El panorama general
Los shims actúan como puente entre el firmware UEFI y el cargador del sistema operativo, permitiendo que Linux funcione con Secure Boot sin que Microsoft firme cada versión. El problema es que Microsoft no revocó los shims defectuosos una vez conocidas las vulnerabilidades. Al no haber caducado el certificado de 2011 hasta el 27 de junio de 2026, los atacantes podían llevar esos shims antiguos a sistemas nuevos.
Lo que dicen
Martin Smolár, investigador de ESET, explicó: "No se necesita una vulnerabilidad nueva para eludir Secure Boot. Basta con una copia de un shim antiguo aún confiable y no revocado, más un conocimiento básico de cómo funcionan".
Lo que cambia
- Microsoft ya revocó los 11 shims vulnerables.
- Los usuarios deben aplicar las últimas revocaciones UEFI: Windows lo hace mediante actualizaciones automáticas; Linux a través de LVFS (Linux Vendor Firmware Service).
- El certificado de 2011 expiró el 27 de junio de 2026 y fue reemplazado por "Microsoft UEFI CA 2023".
El estado de las cosas
La mayoría de las PC x86 modernas confían de fábrica en el certificado de Microsoft de 2011. Eso pone en riesgo a cualquier dispositivo que no haya recibido las actualizaciones de revocación. ESET reportó los hallazgos a CERT/CC, y los shims ya fueron retirados de la lista de aplicaciones firmadas.