25.000 migrantes retornan a Marruecos desde Ceuta
20minutos.esEl estado de las cosas
El retorno se produce tras la entrada masiva del jueves. Las cifras oficiales aún varían:
- Entradas: el Gobierno español estima 50.000; el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, habla de 60.000.
- Retornos: 25.000 personas habían salido hacia Marruecos hasta las 13:00, con un flujo que se aceleró durante la mañana.
- Fallecidos: al menos 43 muertos confirmados por fuentes policiales, la mayoría ahogados al intentar cruzar a nado.
El operativo de retorno se concentra en la frontera del Tarajal, aunque persisten entradas por mar bordeando el espigón.
Por qué importa
Ceuta tiene unos 85.000 habitantes. La llegada de 60.000 personas equivale al 70% de su población, una presión que colapsó albergues y obligó a desplegar al Ejército.
La crisis ya repercute en Europa:
- Italia propuso suspender la libre circulación con España en el espacio Schengen.
- Francia reforzó sus controles fronterizos con España.
- Reino Unido y la Comisión Europea ofrecieron apoyo, incluido el despliegue de Frontex.
Entre líneas
El Gobierno español calificó los retornos como "voluntarios" y destacó la cooperación con Marruecos para agilizar las devoluciones. Sin embargo, sindicatos policiales denunciaron que las autoridades marroquíes "no están haciendo absolutamente nada" para impedir los cruces.
El presidente Pedro Sánchez denominó la avalancha como una "violación de la integridad territorial" de España, pero evitó responsabilizar directamente a Marruecos. En su lugar, señaló a las mafias de tráfico de personas y a una interpretación interesada de una sentencia del Tribunal Supremo que limita las devoluciones exprés.
Qué sigue
El flujo de retorno continúa, pero el goteo de entradas a nado no se ha detenido. El Gobierno español mantiene el despliegue militar y la instalación de boyas marinas para contener nuevos cruces.
La Unión Europea observa de cerca la evolución. Mientras Bruselas ofrece refuerzos, algunos estados miembro presionan por medidas más restrictivas. La crisis pone a prueba la política migratoria común y la relación diplomática con Marruecos.



