El estado de las cosas
El momento más visible ocurrió cuando Trump e Infantino caminaron juntos hacia el césped para entregar las medallas. Los abucheos se intensificaron y el nivel de ruido ambiental pasó de 78 a 84 decibeles, según reportó la prensa de la Casa Blanca.
- El defensa argentino Cristian Romero evitó saludar a Trump durante la entrega de medallas de subcampeón. Pasó de largo sin estrechar su mano, aunque sí saludó a Infantino y a la presidenta de México.
- Trump intentó quedarse junto al equipo español mientras levantaban la copa, pero Infantino lo apartó discretamente. Era una repetición de lo ocurrido en el Mundial de Clubes de 2025, cuando se unió a la celebración del Chelsea.
- La transmisión televisiva también captó abucheos cuando la cámara mostró a Trump en el palco durante el himno de EE.UU.
El dato clave
Antes del partido, Trump tocó la Copa del Mundo en su palco. El trofeo, que normalmente se exhibe en el césped, fue llevado hasta él por el exdelantero brasileño Ronaldo. Infantino invitó al presidente a palparlo y Trump le dio tres palmaditas.
El gesto rompió el protocolo habitual de la FIFA, que reserva el contacto con el trofeo para campeones y jefes de Estado en momentos específicos. En redes sociales, muchos aficionados lo interpretaron como un trato de excepción.
Entre líneas
Días antes de la final, Trump confirmó que intervino personalmente para anular una suspensión al delantero estadounidense Folarin Balogun, tras una polémica tarjeta roja. Llamó a Infantino y la FIFA revirtió la sanción, algo que no ocurría desde 1962.
Esa decisión generó críticas, especialmente en Bélgica, rival de EE.UU. en octavos. El gesto reforzó la percepción de una relación estrecha entre Trump e Infantino, que ya se había visto en visitas previas del presidente a la FIFA.
La imagen completa
El Mundial 2026, coorganizado por EE.UU., Canadá y México, dejó una imagen mixta: un partido de baja intensidad resuelto en el alargue, y una ceremonia marcada por la figura de Trump. El presidente asistió al partido junto a su esposa Melania y su hijo Barron, en un palco junto a Infantino, el rey Felipe VI de España y los mandatarios de México y Canadá.
La recepción hostil del público y el gesto de Romero se suman a una serie de incidentes que muestran el descontento de parte de la afición con el mandatario. Para Trump, fue su primera y única aparición en un partido del torneo.