Por qué importa

El reclamo de los aceptados agrega una presión distinta a la investigación: no solo se discute la validez del examen, sino también si suspender las inscripciones perjudica a quienes cumplieron las reglas. La UNAM debe decidir entre mantener resultados, revisar casos sospechosos o repetir la prueba, sin un precedente en sus 115 años.

Lo que dicen

  • César Ruiz, padre de una estudiante aceptada, declaró: “No nos priven del derecho de estudiar, respetamos el proceso de selección que cumplimos en forma honesta”.
  • Un grupo de admitidos entregó un pliego petitorio al rector Leonardo Lomelí para que se continúe con la inscripción según la normativa vigente.
  • Los firmantes piden que no se limiten cambios de plantel, carrera o modalidad, y que se respete el cronograma original.

El estado de las cosas

La comisión técnica de 16 especialistas evalúa tres opciones:

  1. Mantener los resultados del examen tal como están.
  2. Revisar solo los casos con sospechas de irregularidades.
  3. Repetir la prueba completa de manera presencial.

Hasta ahora la UNAM ha anulado unos 3.000 exámenes (2% del total) por conductas contrarias a la convocatoria, pero no ha confirmado uso generalizado de IA.

Lo que no se dice

El pliego petitorio de los aceptados refleja que la suspensión no solo golpea a quienes presuntamente hicieron trampa, sino también a quienes confiaron en el proceso. La presión no viene de los rechazados, sino de los que ya ganaron un lugar y temen perderlo por decisiones colectivas.