Por qué importa

El conflicto elevó el precio del petróleo Brent a más de US$120 por barril, disparando la inflación y el costo de vida en múltiples países. La reapertura de Ormuz —por donde pasa el 20% del crudo mundial— alivia la presión, pero no borra los efectos acumulados.

  • Las refinerías compran crudo con semanas de anticipación, por lo que la baja en el petróleo tarda en reflejarse en las bombas de gasolina.
  • El cierre afectó también cadenas de fertilizantes y alimentos, cuyos precios responden más lento a los cambios geopolíticos.
  • El economista Brett House (Columbia Business School) resume: "Por casi cualquier medida, el mundo está peor tras este ataque".

Los números que importan

IndicadorAntes de la guerraDurante el conflictoTras el acuerdo
Petróleo Brent~US$67US$120+US$79-83
Gasolina en Chile$1.200/L (estimado)$1.570/L (pico)Baja de $100/L
S&P 500Cerca de máximo históricoVolátil+1% en futuros

El Brent cayó a US$79,92 este martes, borrando gran parte de las subas desde febrero. Sin embargo, el precio del crudo aún supera en casi US$13 el nivel previo al conflicto.

Lo que viene después

Los mercados reaccionaron con optimismo: las bolsas asiáticas subieron hasta 5,7% y Wall Street anticipa ganancias. Pero los analistas piden cautela.

Tres factores clave que retrasarán el alivio para los consumidores:

  1. Desfase logístico: El crudo comprado hoy tarda entre 4 y 6 semanas en llegar como gasolina a las estaciones de servicio.
  2. Costos de reaseguro: Las navieras y aseguradoras querrán ver que el acuerdo se cumple antes de normalizar operaciones en Ormuz.
  3. Efectos secundarios: La escasez de fertilizantes y el encarecimiento de alimentos seguirán presionando la inflación, aunque el petróleo baje.

Stephen Innes, de SPI Asset Management, lo resume así: "La reapertura de Ormuz es una válvula de alivio, no un dividendo de paz completo".