Por qué importa
El alza del combustible no solo afecta a las aerolíneas, sino que se trasladará a los precios de los boletos. Según Willie Walsh, director general saliente de IATA, “las tarifas subirán inevitablemente”. Aunque los pasajeros ya esperan pagar más, la pregunta es cuánto tiempo podrán tolerarlo.
- Pasajeros: Se espera un récord de 5.100 millones de viajeros en 2026, un 2,4% más que el año anterior.
- Tarifas: Las aerolíneas están absorbiendo parte del incremento, pero la ganancia neta por pasajero caerá a US$4,50, la mitad de 2025.
- Rutas: Los vuelos de larga distancia y corporativos probablemente concentrarán los mayores aumentos, según el CEO de British Airways.
Los números que importan
| Indicador | 2025 | 2026 (estimado) |
|---|
| Ganancia neta global | US$45.000 millones | US$23.000 millones |
| Margen neto | 4,2% | 2,0% |
| Factura de combustible | US$252.000 millones | US$350.000 millones |
| Costo operativo total | ~US$990.000 millones | US$1,12 billones |
Entre líneas
Walsh reconoció que el escenario no es una crisis como la del COVID-19, pero advirtió que para muchas aerolíneas el aumento de la factura de combustible es “potencialmente existencial”. Las compañías que aún no han recuperado sus balances previos a la pandemia serán las más golpeadas.
Además, IATA criticó a los fabricantes de aviones por demoras en entregas, el alza de impuestos en algunos países y las deficiencias en infraestructura aeroportuaria, sumando presión a una industria con márgenes “de grosor de oblea”.
Qué sigue
Las aerolíneas continuarán subiendo tarifas para cubrir costos, pero el crecimiento del tráfico se desacelerará: 2,1% en pasajeros y apenas 0,7% en carga. Si otros costos o impuestos aumentan, el colchón financiero es mínimo. Walsh señaló que el temor a una escasez de combustible ya pasó, pero el precio seguirá alto mientras dure el conflicto en Medio Oriente.