Por qué importa

Andrómeda está a solo 2,5 millones de años luz de la Tierra y se puede ver a simple vista. Estudiar su población estelar con detalle —algo que solo el Hubble puede hacer en un área tan grande— ofrece una ventana directa a cómo cambian las galaxias espirales con el tiempo.

El dato clave

  • Hace 500 millones de años, Andrómeda convertía el equivalente a la masa del Sol en nuevas estrellas cada año.
  • Hoy, esa tasa es de apenas una quinta parte de la masa solar por año.
  • La caída total es de aproximadamente 80% en medio millardo de años.
  • El declive fue más pronunciado en los últimos 40 millones de años.

Entre líneas

Los autores descartan que la galaxia se esté quedando sin gas para formar estrellas. En cambio, ven una desaceleración natural después de una etapa mucho más activa que ocurrió hace unos 2.000 millones de años. El investigador principal, Tobin Wainer, lo compara con tomar aire después de un maratón.

Lo que no se dice

El estudio señala a la pequeña galaxia satélite M32 como posible culpable del freno, porque la caída fue más marcada en la zona de Andrómeda cercana a ella. Sin embargo, los propios investigadores reconocen que no pueden confirmarlo aún y que necesitan más datos para establecer una relación causal.

La imagen completa

Andrómeda no está muerta, sino en una fase de baja actividad. Su historia pasada —visible en el "registro fósil" de sus estrellas— indica que estos ciclos de auge y declive son parte de la evolución normal de las galaxias espirales. Lo que ocurre en Andrómeda podría ser una previsualización de lo que le espera a la Vía Láctea en los próximos miles de millones de años.