El panorama general

Rodríguez salió del Gobierno a principios de año, después de negarse a avalar varios nombramientos y movimientos de recursos. Entre ellos, el de una viceministra con título falso y el traslado de 1 billón de pesos del Fondo Adaptación para atender el fenómeno de El Niño.

Desde entonces, la exfuncionaria ha denunciado una red de corrupción dentro del Ejecutivo que, según ella, operaba con conocimiento de Petro.

Entre líneas

El enfrentamiento escaló esta semana cuando Petro publicó en su cuenta de X un fragmento de la historia clínica de Rodríguez para cuestionar su salud mental. Ella respondió calificando ese acto como un intento de descalificación y defendió que la salud mental no puede usarse como estigma.

Según el relato de Rodríguez, la noche del 13 de enero Petro la presionó para que dejara el cargo durante una conversación de más de una hora en la que la acusó de:

  • Tener vínculos con el paramilitarismo.
  • Estar relacionada con el contrabando.
  • Manejar una red de distribución de fentanilo.
  • Estar aliada con estructuras para derrocarlo.

Rodríguez rechazó todos esos señalamientos. También mencionó que Petro usó en su contra una presunta relación sentimental con el congresista Jorge Rodrigo Tovar, hijo del exjefe paramilitar Jorge 40.

Lo que dicen

“El miedo que más me asiste es que me maten o que me metan presa a través de montajes”, declaró entre lágrimas. Afirmó que las presiones le provocaron depresión y ansiedad.

“Él tenía un punto ahí. Pero no era como él me lo estaba presentando”, dijo sobre la relación sentimental que Petro habría usado como argumento.

Qué sigue

Las denuncias de Rodríguez se suman a la turbulencia política a días del cambio de mando. Con la investidura de Abelardo de la Espriella programada para el 7 de agosto, las acusaciones de corrupción y los cruces públicos entre Petro y su exfuncionaria de confianza marcan el cierre de un gobierno que enfrenta múltiples cuestionamientos.