Por qué importa
La sentencia se suma a una serie de desafíos legales contra la DMA desde que entró en vigor en 2023, incluyendo casos de Meta y ByteDance. Al mantener la calificación de Apple como guardián, la UE consolida su capacidad de regular el mercado digital y fijar un precedente para futuras disputas.
El estado de las cosas
- El tribunal confirmó que las cinco tiendas de aplicaciones de Apple (iPhone, iPad, Mac, Apple TV y Apple Watch) forman un solo servicio de plataforma central, tal como determinó la Comisión Europea en 2023.
- También declaró inadmisible el recurso de Apple contra la investigación sobre iMessage. Esto significa que iMessage no debe interoperar con otros servicios de mensajería, manteniendo la decisión anterior de la Comisión.
Lo que dice Apple
La compañía reiteró su postura crítica. Un portavoz señaló que el mandato de la DMA "va más allá de lo legal y proporcionado, amenazando con erosionar décadas de protecciones de privacidad y seguridad". Apple afirmó que seguirá defendiendo "la innovación y la privacidad" de sus clientes europeos, pero no aclaró si apelará la decisión.
Entre líneas
Apple intentó argumentar que sus sistemas operativos y tiendas debían tratarse por separado para evitar las obligaciones de la DMA. El tribunal rechazó ese enfoque al considerar que todas las App Store cumplen la misma función: conectar desarrolladores con usuarios finales. Además, la exclusión de iMessage del alcance de la ley deja fuera de la regulación un servicio clave de mensajería, lo que puede generar críticas de otros actores del mercado.
Qué sigue
Apple debe continuar acatando las obligaciones de la DMA, que incluyen:
- Permitir la instalación de tiendas de aplicaciones alternativas en sus dispositivos.
- No favorecer sus propios servicios frente a los de la competencia.
- Garantizar la interoperabilidad con hardware de terceros (como auriculares y relojes inteligentes).
- Ofrecer a los usuarios opciones reales de pago fuera del sistema de Apple.
La compañía aún puede recurrir al Tribunal de Justicia de la UE, la instancia superior. Mientras tanto, el fallo da más herramientas a los reguladores europeos para seguir exigiendo cambios a otras grandes tecnológicas.