El estado de las cosas

La nueva normativa reemplaza a la Resolución General 4447/2019 y establece las siguientes condiciones para cada envío:

  • Valor FOB máximo: 3.000 dólares (sin incluir flete ni seguro).
  • Peso máximo: 50 kilogramos.
  • Hasta tres unidades de una misma especie por paquete.
  • Uso personal o consumo, sin finalidad comercial.
  • Límite de cinco envíos por año calendario por persona.

Si un paquete supera estos topes, el destinatario tiene 15 días para optar por importarlo mediante el régimen general o rechazarlo.

Lo que cambia

La resolución incorpora un sistema de validación digital. El operador postal debe presentar una declaración anticipada con datos del remitente, destinatario, descripción y valor de la mercadería. El usuario tiene 24 horas para confirmar esa información; si no lo hace, el operador queda autorizado a presentarla en su nombre.

Además, los envíos de hasta 3.000 dólares quedan exceptuados de controles que antes eran obligatorios:

  • Intervención del Instituto Nacional de Alimentos (INAL).
  • Fiscalización de ANMAT para productos de perfumería, tocador o cosmética.
  • Normas técnicas locales, Sistema Digital de Identificación de Productos (SiDIP).
  • Medidas antidumping, restricciones económicas y otras intervenciones posteriores al despacho.

Excepción: los medicamentos para uso personal siguen sujetos a los requisitos previos de ANMAT.

Por qué importa

La medida reduce obstáculos administrativos y costos operativos para los compradores individuales. Al equiparar el tratamiento entre el correo postal y los servicios de courier, el Gobierno busca fomentar el comercio electrónico internacional y agilizar el ingreso de productos de uso diario sin que el usuario deba enfrentar trámites complejos ni demoras por controles de organismos múltiples.

Entre líneas

La eliminación de controles como los de INAL y ANMAT para cosméticos y perfumes implica que el Estado confía en la certificación de origen extranjero para esos productos. Sin embargo, los medicamentos quedan fuera de esta flexibilización, lo que indica que el criterio sanitario sigue siendo prioritario para sustancias que pueden afectar la salud.

El sistema de validación digital, con una ventana de 24 horas, transfiere parte de la responsabilidad al usuario: si no interviene, el operador postal decide por él. Esto puede agilizar trámites, pero también genera riesgo de declaraciones incorrectas si el comprador no revisa los datos a tiempo.