Por qué importa

El proyecto apunta a blindar la política monetaria y evitar que futuros gobiernos recurran a la emisión para cubrir déficit fiscal. Bausili insistió en que la combinación de mandato único, prohibición de financiamiento al Estado y protección de las autoridades frente a presiones políticas es lo que ha funcionado en países que erradicaron la inflación.

  • Prohíbe adelantos transitorios al Tesoro y préstamos a provincias.
  • Elimina los objetivos secundarios de “promover el empleo y el desarrollo económico” incorporados en 2012.
  • Exige mayoría de dos tercios en ambas cámaras para remover al presidente y directores del BCRA.

Las voces discordantes

Diputados de Unión por la Patria y la Coalición Cívica cuestionaron el proyecto. Victoria Tolosa Paz (peronismo) dijo que un banco central no puede limitarse a la estabilidad monetaria cuando Argentina tiene graves problemas de producción y desigualdad. Itai Hagman advirtió que el presidente del BCRA quedaría como “prácticamente un ministro”.

Bausili respondió que la reforma no es revolucionaria, sino que replica lo que ya existe en la mayoría de los bancos centrales exitosos. El vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, calificó la inflación como “el impuesto más distorsivo” y dijo que “un poco de inflación es gravísimo”.

Qué sigue

El oficialismo busca tratar el proyecto el 26 de agosto. La Libertad Avanza ya abrió negociaciones con bloques dialoguistas para conseguir los votos necesarios. La oposición, que concentra 74 legisladores frente a los 56 del oficialismo, será clave para definir si la iniciativa avanza o se estanca en comisiones.