Por qué importa
Brasil se prepara para unas elecciones polarizadas el 4 de octubre. Lula busca la reelección frente a Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario preso y aliado de Trump. El rechazo a los funcionarios estadounidenses refleja una desconfianza creciente hacia cualquier injerencia externa en el proceso electoral.
El dato clave
La solicitud de visa se presentó el 20 de julio, casi al mismo tiempo que Flávio Bolsonaro se reunió en privado con diplomáticos extranjeros. Según fuentes brasileñas, el candidato opositor cuestionó la confiabilidad del sistema de voto electrónico con argumentos similares a los que usó su padre antes de ser inhabilitado.
Lo que dicen
- Brasil: sostiene que la misión de los dos funcionarios era "inusual" y tenía como objetivo recopilar información para poner en duda la integridad del sistema electoral. El gobierno calificó la visita como una "maniobra" incompatible con la democracia brasileña.
- Estados Unidos: afirma que se trataba de una visita de rutina para discutir integridad electoral, libertad religiosa y expresión. El Departamento de Estado calificó de "mentira sin fundamentos" cualquier insinuación de un plan para socavar las elecciones.
Qué sigue
La campaña electoral entra en su recta final con Lula y Flávio Bolsonaro como principales contendientes. La tensión diplomática entre Brasil y Estados Unidos podría intensificarse si Trump insiste en cuestionar el proceso electoral brasileño, como ya hizo durante el juicio contra Jair Bolsonaro.