El conflicto se originó por el festejo de Caicedo, que saltó los carteles y se llevó las manos a las orejas frente a la tribuna local. Eso provocó la reacción de varios jugadores de San Lorenzo, que increparon al delantero y generaron un tumulto.

La expulsión obligó el ingreso del suplente José Devecchi y dejó a San Lorenzo con diez jugadores durante el resto del encuentro. No se informó el resultado final ni posibles sanciones posteriores para el arquero.