Por qué importa

Los deepfakes —imágenes, audios o videos falsos que imitan a personas reales— se usan en fraudes, campañas de desprestigio y acoso. El proyecto establece que toda persona tiene derecho a que su imagen, cuerpo o voz no sean utilizados sin autorización para crear representaciones digitales verosímiles.

Las sanciones

La ley propone multas de entre 5.000 y 10.000 UTM, equivalentes a $358 millones y $716 millones respectivamente. Las personas naturales y jurídicas que generen o difundan deepfakes deberán responder civilmente por los daños.

  • Multas: desde $358 millones hasta $716 millones.
  • Medidas cautelares: los tribunales pueden ordenar el retiro o bloqueo inmediato del contenido.
  • Responsabilidad: aplica a personas, empresas y plataformas que operen en Chile; los servicios de mensajería privada quedan excluidos.

Lo que cambia

Las plataformas digitales extranjeras deberán designar un representante legal en Chile, etiquetar visiblemente los contenidos generados con IA y habilitar canales de denuncia para que las víctimas soliciten la eliminación del material. No se consideran deepfakes las sátiras, parodias o críticas artísticas, siempre que sean identificables como tales y no causen daño.

Entre líneas

Durante el debate, algunos diputados cuestionaron el poder que la norma otorga a las plataformas para decidir qué contenido retirar, advirtiendo riesgos para la libertad de expresión. También señalaron que Chile llega tarde a este debate, mientras la Unión Europea ya cuenta con regulaciones específicas.

Qué sigue

El proyecto volverá a la Comisión de Futuro, Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación para su discusión en particular, donde se revisarán las indicaciones presentadas por los parlamentarios. La votación definitiva en la Cámara y su paso al Senado aún no tienen fecha.