El conductor explicó que la fuga se originó al romperse una válvula mientras intentaba recargar un tanque. El oxígeno líquido, a unos -183 grados, actúa como comburente y puede acelerar incendios, por lo que se desplegó personal con trajes de protección nivel C.

El operativo incluyó la medición de gases y la ventilación constante hasta neutralizar el riesgo. No se informó de heridos ni intoxicados, y el área permanecía aislada para evitar incendios por la hiperoxigenación del ambiente.