Por qué importa
El cierre de Huachipato se debió principalmente a la imposibilidad de competir con las sobretasas al acero chino. Ahora, con la entrada de Aceros AZA —controlada por los grupos Del Río y Matetic— se proyecta un nuevo modelo productivo:
- Se construiría una acería eléctrica, con menores emisiones y estándares ambientales más altos.
- CAP retendría el 20% del terreno y ciertos activos industriales; el resto pasaría a AZA.
- El desembolso total incluiría unos 120 millones de dólares por la operación siderúrgica y el saldo para reconvertir el complejo.
El estado de las cosas
Las negociaciones están en etapa no exclusiva y deberán sortear el visto bueno de la FNE. De concretarse, la planta podría volver a funcionar en un plazo de dos años.
El terreno que no se traspase a AZA se destinaría a otros proyectos de CAP: distritos de innovación, logística portuaria e inmobiliaria.
La reacción inmediata
Autoridades locales celebraron la noticia. El alcalde de Talcahuano, Eduardo Saavedra, afirmó que trabajan con CAP para que la reactivación se concrete. El gobernador regional y el delegado presidencial también ven con optimismo la inversión de una empresa chilena en la histórica planta.