Por qué importa

Las tensiones entre ambos países impidieron que la delegación iraní se concentrara en Estados Unidos. El equipo tuvo que instalarse en Tijuana, México, y viajar solo para los partidos, sometiéndose a controles migratorios cada vez.

Taremi aseguró que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, prometió solucionar el problema tras el primer partido contra Nueva Zelanda, pero no cumplió.

Lo que dicen

El capitán iraní fue contundente en sus declaraciones tras el empate 1-1 con Egipto, donde además un gol les fue anulado por offside milimétrico en el minuto 93.

  • “Esta es una Copa del Mundo desastrosa. Como jugadores profesionales no podemos jugar en estas condiciones”.
  • “Infantino vino a nuestro vestuario y dijo que iba a resolver todo, pero la FIFA no hizo nada”.
  • “Han hecho todo lo posible para eliminarnos. Desde nuestra perspectiva, sí, nos quieren afuera”.
  • El equipo no puede permanecer en las ciudades donde juega y debe volver a Tijuana después de cada partido, sin tiempo de recuperación.

El trasfondo

Irán originalmente planeaba concentrarse en Tucson, Arizona. La negativa de Estados Unidos a otorgar visados a gran parte de la delegación los obligó a reubicarse en México. El conflicto bélico entre ambos países agravó las restricciones.

La FIFA no intervino para facilitar los trámites migratorios, a pesar de la promesa de Infantino. El personal de logística iraní ni siquiera pudo obtener visa para ingresar a Estados Unidos.

Qué sigue

Irán espera los resultados de este sábado para saber si clasifica como uno de los mejores terceros. Sin embargo, la denuncia de Taremi deja abierta la pregunta sobre el rol de la FIFA ante situaciones políticas que afectan la competencia deportiva.