Carpintero devuelve $90 millones depositados por error en BancoEstado
El estado de las cosas
Valencia había inmovilizado los $9 millones como garantía para un proyecto de muebles en el Parque Metropolitano. Al terminar la obra, fue al banco a recuperarlos. Tras firmar una declaración de origen de fondos y esperar unos 20 minutos, le depositaron el dinero.
Al verificar con su teléfono, notó el monto equivocado. La cajera había agregado un “9” de más al digitar la cifra.
La reacción inmediata
- Valencia mostró la pantalla a la cajera y le advirtió del error.
- El banco corrigió internamente la operación y retiró los $90 millones sin que él tuviera que hacer gestiones adicionales.
- La entidad le agradeció y reconoció el error: “me dijeron que había metido un nueve de más”.
Entre líneas
Valencia dijo que nunca consideró quedarse con el dinero. “Vi el monto y dije: esto no es mío”. Atribuyó su reacción a la educación recibida: “Me criaron honesto”. También pensó en la cajera: “detrás de esa cajera hay una familia”.
El caso ilustra cómo la honestidad individual puede contrarrestar fallas sistémicas en procesos bancarios. Aunque el error fue humano, la rapidez con que Valencia lo reportó evitó un conflicto mayor y mantuvo la confianza en la operación.