La temporada de nieve en Chile dura entre 90 y 100 días, y ACESKI señaló que cada jornada perdida no se recupera. Como ejemplo, Portillo permaneció 23 días cerrado pese a que su acceso estuvo despejado en la última semana.

ACESKI propuso avanzar hacia un modelo de gestión de riesgo con coordinación público-privada, aunque aún no hay respuesta oficial. El gremio insistió en que se debe lograr un equilibrio entre la protección de las personas y el desarrollo de una actividad estratégica para el país.