El estado de las cosas

Ceuta reabrió sus comercios y las terrazas volvieron a llenarse, pero la normalidad es solo aparente. Aún hay migrantes en las colinas que rodean la ciudad y barcos de la Guardia Civil patrullan las aguas en busca de cuerpos.

  • Autoridades españolas reportan 72 fallecidos (ahogados o aplastados al cruzar un rompeolas). El presidente de Ceuta eleva la cifra a 88, y Marruecos reconoce 11 muertos adicionales.
  • Unos 3.000 agentes y militares permanecen desplegados en la ciudad "todo el tiempo que sea necesario", según el delegado del Gobierno.
  • La estimación de ingresos varía entre 50.000 y 73.500 personas; la mayoría ya regresó a pie a Marruecos.

Entre líneas

Los migrantes que volvieron a Marruecos describen una frontera "prácticamente abierta" y afirman que las autoridades marroquíes no intervinieron mientras miles cruzaban. España anuncia planes para construir una valla de contención, pero la crisis expone que la barrera física no fue suficiente.

Lo que dicen

Vecinos y políticos locales culpan a las autoridades, no a los migrantes. Un camarero ceutí señaló: "Si abres la frontera, por supuesto que todos entran… los responsables son las autoridades". En paralelo, políticos de extrema derecha exigen la expulsión inmediata de quienes aún permanecen en territorio español.

Qué sigue

El gobierno español acelera los expedientes de retorno para quienes aún están en Ceuta. La UE observa de cerca el caso, que amenaza con intensificar las disputas sobre políticas migratorias. La búsqueda de cuerpos podría aumentar la cifra de fallecidos en los próximos días.