• El Gobierno de José Antonio Kast sostuvo ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU que la salud sexual y reproductiva no es un derecho reconocido internacionalmente.
  • La postura fue expuesta el 7 de octubre por Fernando Cabezas, representante permanente adjunto de Chile ante los organismos internacionales con sede en Ginebra.
  • Cabezas defendió el derecho a la vida y afirmó que la definición jurídica de la salud sexual y reproductiva depende de las normas internas de cada Estado.

¿En qué debate intervino Chile?

  • La declaración se produjo durante una explicación de voto sobre la resolución L.34, centrada en el derecho humano al agua potable y al saneamiento.
  • El texto también vinculaba el acceso al agua, al saneamiento y a la higiene con la salud menstrual y los derechos sexuales y reproductivos.
  • Cabezas reafirmó el compromiso de Chile con el agua potable y el saneamiento, y reconoció su relación con la salud y la higiene menstrual de mujeres y niñas.

¿Qué objeciones planteó el Gobierno?

  • El diplomático pidió que las resoluciones internacionales se limiten a los asuntos que buscan abordar, en referencia al alcance del texto debatido.
  • En una intervención sobre agua y saneamiento, el Ejecutivo pidió dejar constancia de su postura sobre salud sexual y reproductiva y de la competencia normativa de cada Estado.