Por qué importa
La reutilización de cohetes reduce drásticamente los costos de lanzamiento. Hasta ahora, solo SpaceX y Blue Origin habían recuperado verticalmente una primera etapa. Con este logro, China demuestra capacidad operativa en un área clave de la competencia espacial global.
Cómo se hizo
El sistema de recuperación fue desarrollado por la empresa estatal CASC y montado sobre el buque Linghangzhe, convertido a partir de una barcaza sin motor.
- La primera etapa se separó de la segunda tras el despegue.
- Durante el descenso, encendió motores para frenar y corregir trayectoria.
- Al llegar a la plataforma, cuatro ganchos del cohete se incrustaron en una red tensada que amortiguó la caída.
La captura ocurrió en el mar de la China Meridional. La plataforma fue construida por Guangzhou Shipyard International, subsidiaria de China State Shipbuilding Corporation.
El estado de las cosas
SpaceX aterriza sus propulsores sobre patas en tierra o en barcazas. Blue Origin usa el mismo principio. Rocket Lab recupera etapas con paracaídas y amerizaje. China es el primero en implementar un sistema de captura por red para cohetes orbitales.
China realizó un ensayo previo en febrero con un Long March-10A, donde la etapa cayó al mar sin ser atrapada. En esta ocasión, la retención fue exitosa.
Entre líneas
Como es habitual, el anuncio llegó después del hecho. CASC no televisó el lanzamiento ni avisó con antelación. Esto refleja el hermetismo del programa espacial chino, que suele revelar sus hitos una vez consumados.
Lo que viene después
CASC no ha detallado cuándo planea reutilizar esta etapa recuperada. El siguiente paso será integrar el cohete en nuevas misiones. La tecnología podría aplicarse al Long March-10A y a futuros lanzadores reutilizables de carga pesada.