El trasfondo

El ataque ocurrió en la casa de Brown en Tarzana, California. Hades, un perro de 90 kilos, arrancó "grandes trozos de piel" del brazo y rostro de Ávila.

  • María Ávila necesitó cirugía para injertar piel de su abdomen en el brazo.
  • Sufre pérdida de visión, daño nervioso y trastorno por estrés postraumático.
  • Su hermana Patricia, que trabajaba ese día, recibió 885.000 dólares por daño emocional.
  • El esposo de María, Óscar Olivo, obtuvo 50.000 dólares adicionales.

Brown aceptó cierta responsabilidad antes del juicio, pero minimizó las lesiones y sostuvo que las empleadas habían sido advertidas de que no salieran sin seguridad. Ellas negaron haber tenido esa conversación, citando barreras de idioma.

Entre líneas

Durante el juicio, Brown testificó que encontró a Ávila boca abajo e inmóvil, con "mucha sangre", pero no llamó a emergencias ni la auxilió. Siguió el consejo de su mánager y se fue a dar un paseo en auto por horas, temiendo que su voz en una llamada al 911 atrajera a los medios. El jurado consideró esto como negligencia agravada.

El cantante también afirmó que Hades no era su mascota personal, sino un perro de protección comprado por su equipo de seguridad. El argumento no convenció al tribunal.

Lo que dice la defensa

Representantes de Brown no han comentado públicamente el veredicto. Durante el juicio, el cantante insistió en que las hermanas Ávila habían sido advertidas personalmente. Sin embargo, los abogados de las víctimas señalaron que Brown nunca llamó a una ambulancia y dejó a sus empleados a cargo de la situación crítica.

Qué sigue

Brown inició una gira conjunta con Usher cuatro días antes del veredicto. No está claro si apelará la decisión. El pago de 13 millones de dólares podría ejecutarse contra sus bienes e ingresos futuros si no llega a un acuerdo. El caso sigue abierto para posibles recursos legales.