El panorama general
Los ataques se dirigen a controladores lógicos programables (PLC) de Rockwell Automation, dispositivos que gestionan el flujo de agua y químicos en las plantas. Las agencias federales no han atribuido públicamente los ataques, pero múltiples fuentes señalan a Irán como responsable. La CISA emitió dos alertas en las últimas dos semanas advirtiendo sobre esta actividad.
Lo que sabemos (y lo que no)
Estados que han confirmado incidentes:
- Minnesota: más de 30 sistemas comunitarios atacados el 26 y 27 de julio.
- Georgia: Clayton County Water Authority tuvo una interrupción que requirió aviso de ebullición, ya levantado.
- Michigan: un "pequeño número" de comunidades reportaron actividad maliciosa.
- South Dakota: al menos una ciudad notificó un ataque vinculado a esta campaña.
Estados que no han confirmado ataques pero tienen reportes sin validar: Wisconsin. New York no reporta incidentes, pero anunció más de 9 millones de dólares en subvenciones para ciberseguridad en 153 sistemas de agua.
Entre líneas
El FBI confirmó que al menos siete estados estaban afectados hasta el 30 de julio. El número subió a 12 esta semana, lo que sugiere que los ataques se extienden más rápido de lo que las autoridades pueden rastrear. Aunque el agua potable se ha mantenido segura, los incidentes obligaron a operar manualmente algunos sistemas.
Qué sigue
La CISA insta a todas las entidades de agua, sin importar su tamaño, a revisar sus controles de acceso y parchear los PLC conectados a internet. Se esperan nuevas alertas a medida que más estados confirmen intrusiones. La campaña podría ampliarse a otros sectores con equipos similares, como el petróleo y gas.