El panorama general
El Helicoide era un símbolo de la represión en Venezuela, especialmente para presos políticos. Su cierre ocurre en medio de tensiones diplomáticas y sin que el gobierno haya explicado el destino final de los detenidos.
Lo que no se dice
El traslado se realizó sin información oficial. Familiares denuncian opacidad y envío de presos a prisiones lejanas que dificultan las visitas. Organizaciones de derechos humanos quedaron en la incertidumbre.
- Oficialismo: El diputado Jorge Arreaza calificó de “escándalo” las críticas y defendió el cierre como una transformación necesaria.
- Activistas: Andreína Baduel (Clippve) confirmó que el lugar quedó “totalmente vacío”, pero insistió en que los presos políticos no debían estar allí.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declaró el martes que la “infame prisión” estaba cerrada, aunque aún había reos dentro.
Lo que dicen
Familiares realizan una vigilia desde hace 147 días para exigir la liberación de los presos políticos. La falta de información sobre los trasladados agrava su desconfianza.
Qué sigue
El gobierno no ha detallado los planes para el edificio ni la ubicación de los reclusos. La comunidad de derechos humanos seguirá exigiendo transparencia y seguimiento a cada caso.