El estado de las cosas
El nuevo balance oficial muestra un aumento significativo respecto al informe del miércoles 1 de julio, que reportaba 2.295 muertos y 11.267 heridos. Según Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento:
- 12.841 personas resultaron damnificadas y reciben atención en refugios
- 6.461 personas han sido rescatadas por más de 4.000 rescatistas
- Se han registrado 782 réplicas desde los sismos iniciales
- 855 edificaciones resultaron afectadas
- El gobierno habilitó 25 campamentos transitorios, 13 de ellos en La Guaira
Entre líneas
Rodríguez detalló el protocolo de identificación de víctimas: primero por huella dactilar, luego por fotografía y, en última instancia, por dentadura forense. “Yo de entrada dije: nadie va a fosa común”, declaró la mandataria. La promesa contrasta con la magnitud del desastre, donde la ONU calcula que los desaparecidos podrían ser 50.000 personas —el gobierno no entregó una cifra oficial de desaparecidos.
La diferencia entre los muertos confirmados (2.595) y los desaparecidos estimados (50.000) sugiere que miles de cuerpos permanecen bajo los escombros. El gobierno decretó duelo nacional por siete días a partir del miércoles.
La imagen completa
Mientras las autoridades actualizan balances, la crisis humanitaria se agrava en La Guaira, la zona más devastada. Reportes de prensa describen:
- Familias haciendo filas por horas para conseguir comida y agua
- Testimonios de peleas por raciones en albergues
- Cuatro policías detenidos acusados de saquear pertenencias entre los escombros
- El Programa Mundial de Alimentos pidió 50 millones de dólares para alimentar a 500.000 personas durante tres meses
En paralelo, equipos internacionales continúan operaciones de rescate. El caso más emblemático es el de Hernán Gil, un guardia de seguridad atrapado durante ocho días bajo un edificio colapsado en Catia La Mar. Su esposa calificó la operación de rescate como “un verdadero milagro”.