Por qué importa
El cambio impacta directamente a millones de usuarios que dependían de las tarjetas de coordenadas para realizar transferencias y pagos electrónicos. La CMF ya había aplazado la entrada en vigencia un año, tras una polémica sobre la exclusión digital de sectores vulnerables.
Lo que cambia
- Autenticación reforzada obligatoria: los bancos deben implementar ARC para transferencias y enrolamiento digital.
- Excepción limitada: las entidades pueden mantener las tarjetas de coordenadas solo para:
- Adultos mayores.
- Personas con discapacidad.
- Clientes sin dispositivos compatibles.
- Responsabilidad del banco: cada institución define qué usuarios entran en las excepciones y debe informarles los riesgos.
El estado de las cosas
La norma rige desde hoy. Los bancos ya vienen implementando sistemas alternativos como claves dinámicas, verificación biométrica o aplicaciones (BE Pass, BE Face, Clave de Tarjeta). Quienes no están exceptuados deberán usar estos métodos para autorizar sus operaciones.
Qué sigue
- Los usuarios deben contactar a su banco para conocer su nuevo método de autenticación.
- Los bancos tienen la obligación de informar y capacitar a los clientes sobre los cambios.
- Se espera que la transición complete la eliminación gradual de las tarjetas de coordenadas en los segmentos no exceptuados.