El panorama general

La decisión llega tras un camino accidentado. En febrero, un funcionario designado por Trump en la FDA se negó inicialmente a revisar la solicitud de Moderna, pero dos semanas después la agencia revirtió esa decisión.

La tecnología ARNm ya se usó para desarrollar las vacunas contra el COVID-19. Los expertos en salud pública destacan que esta plataforma permite producir vacunas más rápido que los métodos tradicionales, lo que facilita adaptarse a nuevas cepas del virus de la gripe.

El dato clave

Moderna presentó datos de dos ensayos clínicos:

  • En un estudio con más de 40.000 adultos de 50 años o más, su vacuna redujo los casos de gripe en un 27% en comparación con una vacuna estándar.
  • En otro estudio con cerca de 3.000 personas de 65 años o más, la vacuna generó una respuesta inmune más fuerte que la vacuna de alta dosis recomendada para ese grupo.

Lo que dicen

Los asesores de la FDA elogiaron la calidad de los estudios y los resultados. "Las investigaciones presentadas fueron muy sólidas y claras en demostrar eficacia adicional", dijo Flor Muñoz-Rivas, experta en enfermedades infecciosas del Baylor College of Medicine y miembro del comité.

Añadió que la plataforma ARNm permite "desarrollar vacunas rápidamente ante la actividad estacional de la gripe" y ayuda a "estar mejor preparados para cepas emergentes o pandémicas en el futuro".

Qué sigue

La FDA tomará una decisión final sobre la aprobación de la vacuna en agosto. Si la aprueba, Moderna planea comercializarla como mFlusiva para la temporada de gripe del próximo invierno.