El panorama general
La propuesta FIFA Forward Enterprise buscaba privatizar parte de la comercialización de los Mundiales. Infantino la retiró el viernes tras el rechazo masivo, pero el daño político ya estaba hecho.
- UEFA amenazó con boicotear torneos juveniles.
- La Concacaf (41 federaciones) y la Confederación Asiática (47) se sumaron a la oposición.
- Conmebol evitó confrontar y pidió más información.
Entre líneas
Concacaf no solo cuestiona el proyecto: habla de “un patrón de errores y comportamientos similares” y considera que el caso revela un liderazgo que “ha dejado de priorizar el fútbol”. El comunicado sugiere que la destitución de Infantino no es el objetivo inmediato, pero sí una revisión de su gestión que podría allanar el camino para desafíos formales.
Lo que dicen
En su comunicado, Concacaf afirmó:
- “Una propuesta de esta magnitud no llega a esta instancia por casualidad”.
- “Es síntoma de un liderazgo que ha dejado de priorizar el fútbol”.
- “Es imperativo un análisis exhaustivo de esta presidencia”.
También reconoció el papel de la prensa por haber hecho público el plan, que según el organismo se manejó “al margen de todo marco de gobernanza establecido”.
Lo que viene después
La FIFA enfrenta ahora un escenario inédito: varias confederaciones piden cuentas a su presidente. Infantino aspira a la reelección en marzo de 2027, pero la unidad de las federaciones contra su gestión podría complicar ese camino. La presión no se limita al FFE; abarca la falta de transparencia en decisiones clave sobre el futuro del Mundial.