El panorama general
El juicio comenzó el 20 de abril y se siguió de forma virtual desde distintas prisiones, incluidos unos 220 cabecillas recluidos en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot). La mayoría de los acusados ya cumplen condenas equivalentes a cadena perpetua.
La Fiscalía acreditó 444 homicidios con 485 víctimas, y describió el sistema de "válvulas abiertas", un mecanismo con el que los líderes ordenaban asesinatos desde las cárceles. La MS-13 llegó a operar 32 programas, dos de ellos en el extranjero, y 230 clicas a nivel nacional.
El dato clave
Entre las pruebas presentadas destacan:
- 625 audios de llamadas telefónicas, de los cuales 125 se reprodujeron en audiencia.
- 22.000 folios de expediente, incluyendo actas policiales, álbumes fotográficos, autopsias y certificaciones.
- Testimonios de 17 testigos criteriados.
- 162 pandilleros hicieron uso de la palabra durante el proceso.
La Fiscalía solicitó la pena máxima para cada imputado por cada delito, y además exigió 9 millones de dólares por extorsión agravada como responsabilidad civil.
Lo que dicen
El fiscal del Crimen Organizado, Max Muñoz, afirmó el 8 de junio que "con las penas que el juez imponga, penas de miles de años, estas personas definitivamente no salen del sistema penitenciario. No les alcanzan ni 10 vidas para poder purgar esas penas".
Qué sigue
El tribunal deberá analizar el voluminoso expediente antes de emitir el fallo. Los cargos incluyen homicidio, feminicidio, extorsión, tráfico de armas, desaparición de personas, rebelión y otros delitos. La resolución definirá si las penas solicitadas se confirman y si el caso sienta un precedente judicial para futuros procesos masivos contra estructuras pandilleras.