Por qué importa
El ICG mide la confianza en la gestión del Ejecutivo nacional desde 2001, en una escala de 0 a 5. Su evolución suele coincidir con el desempeño electoral del partido gobernante. Volver al piso de septiembre de 2025 —cuando Milei sufrió una derrota clave— es una señal de alerta para la Casa Rosada en un año electoral.
El estado de las cosas
- Julio es la sexta caída en siete meses de 2026. Las anteriores fueron: enero (-2,8%), febrero (-0,6%), marzo (-3,5%), abril (-12,1%), mayo (-1,6%) y junio (+3,9%).
- El promedio de la gestión Milei bajó a 2,37 puntos, el más bajo desde que asumió.
- En el mismo mes de su mandato (mes 31), el ICG de Milei es un 3,9% inferior al de Mauricio Macri y un 14,4% menor al de Néstor Kirchner, pero superior a los de Cristina Kirchner y Alberto Fernández.
Entre líneas
Cuatro de los cinco componentes del índice cayeron en julio:
- Eficiencia: -15,4% (1,79 puntos)
- Capacidad: -7,3% (2,28)
- Preocupación por el interés general: -6,9% (1,51)
- Evaluación general: -2,5% (1,64)
- Honestidad: -0,4% (sin cambios significativos)
El desplome en la percepción sobre la eficiencia en la administración del gasto público fue el más pronunciado. Los mayores descensos se concentraron en los hombres jóvenes del Gran Buenos Aires, un segmento que había sido clave en el triunfo electoral de Milei.
Qué sigue
El Gobierno necesita revertir la tendencia para llegar con chances a la primera vuelta, donde aspira a superar el 45% de los votos o alcanzar el 40% con una diferencia de diez puntos. La fragmentación de la oposición podría ayudarle, pero la confianza en su gestión sigue deteriorándose mes a mes.