El trasfondo
La familia Gold, liderada por Vanessa Gold (hija del fallecido expresidente David Gold), poseía el 25,1% del club. En junio, Gold acordó vender un 16% a Kretinsky, pero el trato no se concretó ni con esa ni con otras alternativas.
- David Sullivan sigue siendo el accionista mayoritario con el 38,8%.
- Kretinsky, a través de 1890s Holdings, posee el 27%.
- El club descendió de la Premier League la temporada pasada, dos años después de ganar la Europa Conference League.
Lo que está en juego
La operación no está cerrada. El proceso de preempción permite que los accionistas existentes —Sullivan y Kretinsky, principalmente— compren primero su parte proporcional de las acciones en una primera ronda, y luego las restantes en una segunda. Ese plazo tomará aproximadamente dos meses.
Si algún accionista ejerce su derecho, podría bloquear la entrada de Staveley o reducir su participación. Kretinsky ya declaró que revisa todas sus opciones, incluido ejercer la preempción en su totalidad.
Entre líneas
Staveley fue clave en la adquisición del Newcastle por el fondo de inversión público saudí en 2021. Su llegada al West Ham, un club recién descendido, sugiere una apuesta por un proyecto de mediano plazo, posiblemente con miras a un ascenso. Sin embargo, su entrada depende de que los otros accionistas no la impidan.
La postura de Sullivan, el mayor accionista, no se ha manifestado aún. Si decide no competir, la gobernanza del club podría reconfigurarse con Staveley como un nuevo bloque de influencia.
Qué sigue
El club anunció que no hará más comentarios hasta que concluya el proceso de preempción. Mientras tanto, la operación diaria del equipo continúa normal, según su comunicado.
- Se espera que el proceso dure unos dos meses, por lo que un desenlace ocurriría hacia fines de septiembre.
- Si ningún accionista ejerce la preempción, la compra se concretará y Staveley y su socio Mehrdad Ghodoussi se convertirán en propietarios de una cuarta parte del club.