El estado de las cosas

El indicador retomó la tendencia negativa que había dominado el primer trimestre del año, tras los registros positivos de abril y mayo. La CAC estimó un ingreso nominal promedio por hogar de $3.164.000 para junio, lo que representó un avance real de 0,8% frente a mayo, pero ese contraste se da contra una base de 2025 que ya reflejaba una recuperación luego de la fuerte caída de 2024.

Los números que importan

Los rubros más afectados en la comparación interanual fueron:

  • Transporte y vehículos: retroceso del 7,4%, impulsado por una contracción del 17,9% en el patentamiento de autos. Restó 0,9 puntos al índice general.
  • Recreación y cultura: caída del 8,1%, explicada por el menor gasto en ocio ante ingresos reales débiles. Restó 0,6 puntos.
  • Indumentaria y calzado: retroceso del 4,6%, con un aporte negativo de 0,3 puntos.

En sentido contrario, el rubro vivienda, alquileres y servicios públicos creció un 9,4% interanual, impulsado por un aumento del 18,5% en la demanda eléctrica.

Por qué importa

La desaceleración de la inflación mensual alivia la presión sobre los ingresos reales de las familias. No obstante, el consumo todavía no logra sostener una recuperación estable. La CAC señala que la comparación interanual del ingreso disponible es desfavorable porque 2025 ya había incorporado una mejora respecto al piso de 2024, lo que dificulta lecturas optimistas.

Qué sigue

La continuidad del sendero desinflacionario podría ser la clave para reactivar la capacidad de consumo en los próximos meses. Por ahora, el dato de junio muestra que la tendencia aún no se consolida y que los hogares siguen priorizando gastos esenciales, postergando los rubros más sensibles al ingreso disponible.