Cómo llegamos aquí

Durante el año pasado, Gendarmería tomó conocimiento de que una funcionaria uniformada de un establecimiento penitenciario mantenía una cuenta en una plataforma de suscripción donde ofrecía fotos, videos y otro contenido de carácter sexual o íntimo. La institución consideró que esa actividad podría ser “incompatible con el desempeño en la institución” y solicitó un pronunciamiento a la Contraloría para aclarar si constituía una falta disciplinaria.

Lo que dice la Contraloría

El organismo liderado por la contralora Dorothy Pérez resolvió que la venta de contenido para adultos no infringe por sí sola los deberes funcionarios. Entre los puntos clave del dictamen:

  • El Estatuto Administrativo obliga a los funcionarios a observar una vida social acorde con la dignidad del cargo, pero eso no impide automáticamente ciertas actividades privadas.
  • La ley permite a los empleados públicos ejercer profesiones, industrias u oficios compatibles con su función, siempre que sea fuera del horario laboral y con recursos propios.
  • No corresponde establecer una regla general. Cada institución debe ponderar caso a caso las circunstancias concretas, el cargo del funcionario y el organismo al que pertenece antes de iniciar un sumario o aplicar sanciones.

Entre líneas

El dictamen evita tanto una prohibición absoluta como un permiso sin restricciones. Deja la puerta abierta a que Gendarmería pueda sancionar si la actividad afecta la imagen institucional o la probidad administrativa, pero traslada la carga de la prueba a la autoridad disciplinaria. En la práctica, la institución deberá demostrar que el caso particular vulnera el deber de dignidad del cargo, no bastará la mera existencia de la cuenta.

Por qué importa

Este caso refleja un conflicto creciente entre la privacidad de los funcionarios públicos y las expectativas de conducta que impone el servicio estatal. La decisión de la Contraloría sienta una guía no solo para Gendarmería, sino para otros organismos que enfrenten situaciones similares. El equilibrio final dependerá de la evaluación concreta que haga cada jefe de servicio.