El estado de las cosas
La auditoría constató tres problemas centrales en la red de puentes:
- Incumplimiento masivo de inspecciones: más del 85% de los puentes no se revisa dentro de los plazos establecidos. Algunos llevan hasta 10 años sin inspección.
- Estructuras dañadas sin reparar: hay puentes con informes técnicos desfavorables que no han sido intervenidos. Un caso emblemático es el puente de Lolol, en la Región de O’Higgins, que desde 2021 tiene una evaluación negativa y sigue sin arreglo.
- Registros incompletos o contradictorios: los sistemas informáticos del MOP (FEMN e i3MOP) tienen datos duplicados, faltantes o inconsistentes. Hay puentes sin evaluación estructural registrada, lo que impide conocer su estado real.
El dato clave
El 85% de incumplimiento en inspecciones significa que la mayoría de los puentes no recibe el seguimiento técnico que exige la normativa. Sin diagnósticos periódicos, es imposible priorizar reparaciones o detectar riesgos a tiempo. La Contraloría también identificó que la falta de información dificulta la planificación de inversiones.
Qué sigue
El organismo fiscalizador instruyó a la Dirección de Vialidad del MOP a tomar medidas correctivas. Entre ellas:
- Depurar y unificar las bases de datos para eliminar duplicaciones y contradicciones.
- Garantizar el cumplimiento de los plazos de inspección.
- Priorizar las reparaciones de los puentes con daños críticos, como el de Lolol.
El MOP deberá informar sobre los avances. No hay plazos públicos definidos para las obras.