Por qué importa

Si los demócratas recuperan la Cámara de Representantes o el Senado, podrán bloquear la agenda legislativa de Trump e iniciar investigaciones sobre su administración durante los últimos dos años de su mandato. La convención busca romper esa inercia sin que Trump esté en la boleta.

Entre líneas

El evento no está exento de críticas dentro del propio partido. Algunos dirigentes temen que concentrar recursos y atención en Dallas desvíe el foco de las contiendas clave en los estados decisivos durante la recta final.

  • Una encuesta de The Economist y YouGov publicada el martes muestra que el 58% de los estadounidenses desaprueba la gestión de Trump.
  • La convención también pone el foco en la carrera al Senado en Texas, donde el nominado republicano Ken Paxton arrastra un historial de escándalos que inquieta a la dirigencia nacional.

Lo que viene después

Trump prometió un formato distinto al de las convenciones tradicionales, con “mucho entretenimiento de primera clase”. El evento se perfila como un mitin partidario para resaltar los logros de su segundo mandato, como la política de no cobrar impuestos a las propinas y la desregulación energética.

La convención será una prueba de si la maquinaria republicana puede sostener el entusiasmo de su base sin el candidato presidencial en la papeleta.