El panorama general
La ley Helms-Burton de 1996 permite a ciudadanos estadounidenses demandar a cualquier empresa que comercie o se beneficie de propiedades confiscadas por Cuba. Hasta 2019, todos los presidentes suspendieron esa cláusula por objeciones de aliados que operaban en la isla y por posibles efectos en negociaciones bilaterales. Donald Trump levantó la suspensión ese año, y ExxonMobil presentó su demanda el mismo día.
Este fallo es el segundo en dos meses a favor de dueños estadounidenses de propiedades cubanas. En mayo, la Corte revivió demandas contra líneas de cruceros que operaron en La Habana durante el deshielo de la era Obama.
El dato clave
La decisión revierte un fallo de tribunales inferiores que consideraban a las empresas estatales cubanas inmunes a demandas en cortes estadounidenses. El juez conservador Brett Kavanaugh, autor del dictamen, sostuvo que la Ley Helms-Burton elimina esa inmunidad soberana para entidades cubanas.
Lo que está en juego
ExxonMobil busca compensación por activos de su antecesora Standard Oil, entre ellos:
- Más de 100 estaciones de servicio
- Una refinería de petróleo
El fallo podría desatar una ola de demandas similares de empresas estadounidenses cuyos bienes fueron expropiados tras el triunfo de Fidel Castro.
La reacción inmediata
El mismo martes, el Departamento de Estado sancionó a cinco entidades estatales cubanas, tres de ellas vinculadas al conglomerado militar Gaesa. Estados Unidos también señaló a la esposa de uno de los hijos del ex presidente Raúl Castro.
Qué sigue
Con el camino legal despejado para litigar contra empresas cubanas en cortes estadounidenses, el gobierno de Trump suma un instrumento adicional para presionar económicamente a La Habana, que ya enfrenta restricciones por el embargo petrolero.