Por qué importa
La autorización judicial llega a tres días de que Lula sea oficializado como candidato a la reelección en las elecciones de octubre. El presidente, que enfrentó condenas por corrupción antes de verlas anuladas, busca un cuarto mandato. Su principal adversario es Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, actualmente preso.
El estado de las cosas
- La Policía investiga si Lulinha usó su influencia para beneficiar al lobista Antônio Carlos Camilo Antunes, conocido como "Careca do INSS", quien está preso desde septiembre.
- Camilo Antunes es señalado como figura central en una red de fraude que desvió hasta 6.300 millones de reales (unos 1.240 millones de dólares) del Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS).
- El escándalo del INSS provocó en abril del año pasado la destitución del ministro de Previsión Social y del presidente del organismo.
- Lulinha ya enfrenta desde febrero otra investigación en el Congreso por sospechas de haber actuado como "socio oculto" en empresas financiadas con esos mismos fondos desviados.
Entre líneas
El presidente Lula reaccionó públicamente al conocerse la decisión del juez. En una entrevista en el podcast Inteligência Ltda., afirmó que su hijo no recibirá privilegios y que "si es culpable, tendrá que pagar como todo el mundo". También dijo que Lulinha, quien reside en España, volverá a Brasil si es juzgado.
Lula alegó que desde 2006 "quien me quiere atacar, comienza atacándole a él". La apertura de esta investigación en plena antesala electoral pone sobre la mesa el historial judicial del mandatario y expone a su entorno familiar al escrutinio público.
A qué prestar atención
La Policía Federal ahora deberá reunir evidencias sobre las gestiones de Lulinha ante el Ministerio de Salud y el gabinete de la Presidencia. El caso avanza en paralelo al calendario electoral, donde Lula parte como favorito según las encuestas.