El fallo y sus fundamentos
Los cuatro jueces de la Primera Sala del Supremo votaron por unanimidad. Consideraron que Eduardo Bolsonaro, quien reside en Texas desde febrero de 2025, actuó ilegalmente al presionar a la administración Trump para que sancionara a magistrados y funcionarios brasileños.
- Condena: 4 años y 2 meses de prisión en régimen semiabierto.
- Multa: 100 salarios mínimos (unos 31.700 dólares).
- Inhabilitación: 8 años para cargos públicos, además de la pérdida de su escaño en diciembre pasado.
El juez Alexandre de Moraes afirmó: “No es función de un diputado federal brasileño hacer lobby en el extranjero contra su propio país”. Durante la vista, exhibió videos donde el exdiputado reconocía haber promovido aranceles del 50% contra Brasil.
La respuesta de Eduardo Bolsonaro
El acusado no asistió a la audiencia y se enteró de la condena por la prensa. En un comunicado, calificó el juicio de “sin sentido” y dijo que busca “eliminar mi nombre de las elecciones”. Cuestionó la imparcialidad de Moraes, a quien acusó de ser “víctima y juez del mismo caso”. Su defensa pidió la nulidad del proceso por supuesta falta de notificación formal, pero el tribunal rechazó el argumento.
El panorama electoral y las implicaciones
La condena llega en plena precampaña para las elecciones de octubre, donde Flávio Bolsonaro (senador y hermano de Eduardo) busca disputar la presidencia contra Lula. Flávio ya enfrenta un escándalo por pagos a un banquero investigado. La inhabilitación de Eduardo también le impide ser suplente al Senado, cargo al que aspiraba.
Estados Unidos, por su parte, había sancionado a Moraes y aplicado aranceles en julio de 2025, pero luego los retiró tras un encuentro entre Lula y Trump. En junio, Washington volvió a proponer aranceles del 25% a productos brasileños, lo que mantiene la tensión bilateral.