Cómo llegamos aquí
El caso comenzó cuando la contraparte de Escobedo, el abogado Pablo Barrios, pidió a la Suprema investigar las citas del escrito de casación. Al ser apercibida, Escobedo reconoció que las referencias podían tener "inexactitudes materiales", pero aseguró que no hubo intención de engañar.
- Las citas falsas correspondían a un supuesto “Tratado de Protección al Consumidor, 2023” de Orrego Acuña y “Responsabilidad Civil y Consumo, 2021” de Matus. Ninguna obra existe.
- El ministro Jean Pierre Matus integraba la misma sala que resolvió el caso, lo que añadió notoriedad al fallo.
- La sanción fue unánime entre los cinco miembros de la sala.
Entre líneas
La corte no aceptó el argumento de falta de dolo. Señaló que la "falta de profesionalidad" y la omisión deliberada en revisar las fuentes bastan para configurar una mala fe procesal. Esto marca una posición firme: los abogados no pueden delegar en IA la veracidad de lo que presentan ante tribunales.
Aunque la abogada alegó que el error se debió a no revisar el escrito elaborado con IA, el tribunal consideró que ese descuido es incompatible con el deber de rectitud exigido a los profesionales del derecho.
Lo que cambia
El fallo es el primero de la Corte Suprema chilena que sanciona el uso de contenido generado por IA en escritos judiciales. Antes solo existía un antecedente similar en el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia. A partir de ahora, los abogados quedan advertidos: cualquier cita sin verificar –incluso si fue creada por un chatbot– puede acarrear sanciones disciplinarias.