Los números que importan
- La mortalidad en el grupo de 50 a 69 años cayó de 39,7 a 19,8 muertes por 100.000 habitantes, un descenso del 50,1%.
- En la población general, bajó un 29,6%, de 32,8 a 23,1 muertes por 100.000.
- El programa detectó el 70,8% de los tumores en etapas I y II, cuando el tratamiento es menos agresivo y las probabilidades de curación aumentan.
- El investigador principal, Luis Bujanda, calcula que se evitaron unas 6.000 muertes desde el inicio del programa.
Cómo llegamos aquí
El País Vasco puso en marcha el cribado en 2009. Cada dos años, invita a personas de 50 a 69 años a realizarse la prueba FIT, que busca sangre oculta en heces. Si el resultado es positivo, se indica una colonoscopia.
Los investigadores identificaron un punto de inflexión en 2012, solo tres años después del arranque. Desde entonces, la mortalidad ha descendido de forma sostenida en la población diana.
Qué sigue
El estudio confirma que un programa de detección precoz basado en una prueba no invasiva puede reducir drásticamente las muertes por este tumor. Los autores estiman que, sin el cribado, la mortalidad en el grupo de 50 a 69 años habría sido un 46,2% mayor.
Este resultado podría impulsar la ampliación de programas similares en otras comunidades autónomas, donde el FIT aún no está universalizado o tiene una cobertura menor.