Lo que cambia
El nuevo listado de actividades permitidas al sector privado reemplaza una lista anterior de 125 rubros prohibidos. Ahora, 46 de esas actividades se eliminaron por completo y otras 35 se flexibilizaron.
Entre los sectores abiertos se incluyen:
- Distribución de combustibles y operación de gasolineras
- Servicios farmacéuticos y ópticos
- Residencias de ancianos (geriátricos)
- Terminales de pasajeros y carga, e instalaciones portuarias
- Importación de vehículos
- Proyectos de energías renovables
- Operaciones petroleras y mineras (bajo condiciones específicas)
También se autoriza la creación de banca privada y se promueve la inversión extranjera directa, con énfasis en cubanos residentes en el exterior.
El estado de las cosas
Actualmente operan en Cuba más de 15.000 pequeñas y medianas empresas privadas (mipymes), autorizadas desde 2021. Las nuevas normas amplían de forma considerable su campo de acción.
Sin embargo, el gobierno aclaró que la atención médica sigue siendo responsabilidad exclusiva del Estado y los servicios hospitalarios se mantendrán gratuitos. La educación también permanece bajo control público, con una apertura limitada a guarderías, clases de idiomas y tutorías. Sectores como medios de comunicación, telecomunicaciones y seguridad quedan fuera de la reforma.
Por qué importa
Este giro histórico rompe con seis décadas de control estatal centralizado. La crisis energética —que este miércoles dejó sin electricidad al 74% del país en hora pico— y el bloqueo petrolero de Estados Unidos, vigente desde enero, aceleraron la decisión. La economía cubana acumula una caída del PIB superior al 15% en los últimos cinco años.
Voces de la población recogidas por la agencia AFP reflejan la urgencia: “En la farmacia estatal casi nunca hay medicamentos”, dijo María Luisa Pérez, de 77 años. “La realidad es que la gente está sin medicamentos, sin alimentos”, agregó Ana Diego, de 66 años.