Por qué importa
Ortega, de 80 años, gobierna desde 2007 y comparte el poder con su esposa, Rosario Murillo, nombrada copresidenta en 2025. La declaración pública de que no habrá más elecciones marca un salto respecto a la práctica anterior, que ya incluía fraudes denunciados y elecciones sin competencia real. En 2021, por ejemplo, su régimen encarceló a todos los precandidatos opositores con posibilidades reales de ganar.
Estados Unidos, a través del secretario de Estado Marco Rubio, calificó el anuncio como una muestra de la "verdadera naturaleza autoritaria" del gobierno. Rubio pidió a la comunidad internacional unirse para demostrar que la dictadura no puede seguir operando con normalidad. La OEA y organizaciones de derechos humanos también condenaron la medida.
Qué sigue
- La Asamblea Nacional, controlada por el Frente Sandinista, anunció que iniciará sesiones especiales para elaborar reformas legales que cumplan con el mandato presidencial.
- Ortega adelantó que impulsará leyes para "poner un muro" a la oposición, a la que calificó de "golpistas" y "vendepatrias".
- Una fuente del Parlamento consultada por el diario La Prensa indicó que el régimen prepara una reforma constitucional que aboliría la Asamblea Nacional actual y crearía 1.500 diputados municipales que se reunirían una vez al año.
- La oposición en el exilio, que aún esperaba una transición mediante presión internacional, ve cerrada cualquier vía electoral.
Entre líneas
El anuncio ocurre en un contexto de múltiples desafíos para el régimen. En enero de 2026, Estados Unidos capturó al presidente venezolano Nicolás Maduro, aliado de Ortega, y elevó la presión sobre Cuba. Aunque Nicaragua liberó a decenas de presos y restableció el visado para cubanos como gestos hacia Washington, la administración Trump mantiene sanciones a más de 2.350 funcionarios y familiares. Sin embargo, el analista Kai Thaler señaló que Cuba importa más para Estados Unidos que Nicaragua, y que el país centroamericano carece de los recursos naturales que hicieron de Venezuela un objetivo prioritario.
Ortega, por su parte, se mostró desafiante: "Por mucha plata que les den los yanquis, no podrán", dijo, refiriéndose a la oposición. La decisión consolida un sistema de partido único de facto, similar al de Cuba o China, según analistas.