Cómo llegamos aquí

Meta despidió a unos 8.000 empleados en mayo pasado, el 10% de su plantilla. La compañía justificó la reducción por sus inversiones masivas en inteligencia artificial. Según la demanda, para armar la lista de despidos Meta usó un conjunto de sistemas internos:

  • Metamate: un asistente basado en un modelo de lenguaje grande (LLM) entrenado con comunicaciones y documentos internos.
  • Puntajes de productividad: basados en datos como tecleos, historial de navegación y correos.
  • Consumo de tokens de IA: clasificaban a los empleados en categorías como "AI Native", "AI First" y "AI Enabled".
  • Herramientas de evaluación de desempeño asistidas por IA.

Los demandantes afirman que estas métricas no podían ser acumuladas por alguien de licencia o con rendimiento reducido por una discapacidad. Así, quienes ejercieron su derecho legal a ausentarse fueron penalizados en la puntuación y seleccionados de forma desproporcionada para el despido.

Lo que dice Meta

Meta niega las acusaciones. Un portavoz declaró a varios medios que "las decisiones organizacionales fueron y siguen siendo tomadas por personas, no por IA". Calificó la demanda de "sin mérito y sin base en los hechos".

Los demandantes, en cambio, sostienen que la empresa no usó el juicio de gerentes que conocían el trabajo. Alegan que Meta no suspendió el sistema cuando se le advirtió del problema.

Qué sigue

Los exempleados buscan una decisión preliminar de un tribunal federal de California que pueda detener su despido mientras se realiza un arbitraje privado. La fecha límite para esa medida es el 22 de julio, dentro de una semana.

El caso también invoca leyes de California y Nueva York que exigen evaluar sesgos en sistemas de IA antes de usarlos para decisiones laborales.