Cómo llegamos aquí
La Unidad Anticorrupción de la Fiscalía investigó al centro VenNorte tras detectar irregularidades en los cobros a Fonasa. La red operó durante casi tres años usando la siguiente mecánica:
- Pacientes acudían a exámenes de imagenología legítimos.
- El sistema I-MED registraba su huella digital.
- Sin autorización, esa huella se usaba para generar bonos PAD por tratamientos dentales inexistentes.
- Los bonos se cobraban a Fonasa como si las atenciones se hubieran realizado.
El dato clave
Cuatro imputados de nacionalidad venezolana tenían roles definidos:
- Líder e ideólogo: auxiliar paramédico de odontología que se hacía pasar por médico (ejercicio ilegal de la profesión).
- Encargado financiero: recibía y redistribuía los fondos defraudados.
- Médico radiólogo: firmaba informes para respaldar los bonos falsos.
- Recepcionista: operaba el sistema I-MED y capturaba las huellas.
Además, crearon sociedades y empresas para triangular el dinero y lavar las ganancias.
Lo que está en juego
Fonasa perdió más de 260 millones de pesos. Los pacientes afectados —entre ellos menores— figuran como si ya hubieran usado sus beneficios odontológicos, lo que les impide acceder a tratamientos reales. La Fiscalía también investiga lavado de activos.
Qué sigue
Dos imputados quedaron en prisión preventiva y dos con arresto domiciliario nocturno. El tribunal fijó un plazo de tres meses para continuar la investigación.