La historia del hallazgo

La primera pista llegó en 2008, cuando conservacionistas fotografiaron un mono desconocido en el Parque Nacional de Lomami. La imagen era borrosa y el animal no volvió a verse hasta 2018.

  • En 2020, el investigador Junior Amboko lideró el estudio oficial.
  • En 2021, consiguieron tejidos de ejemplares confiscados a cazadores, lo que permitió análisis genéticos.
  • Los resultados, publicados en PLOS One, confirmaron que es una especie distinta: Colobus congoensis.

Las características únicas

El likweli pertenece a los colobos, monos africanos sin pulgar. Su apariencia lo diferencia de otros:

  • Cara enmascarada: piel gris en los pómulos y negra alrededor de los ojos.
  • Labios anaranjados: una mancha rosada-anaranjada rodea la boca.
  • Mancha blanca en la zona anal.
  • Vocalizaciones: emiten rugidos con resoplidos, similares a gruñidos de cerdo.

Los investigadores entrevistaron a comunidades de 52 aldeas cercanas. Solo personas de ocho aldeas habían visto al animal, lo que subraya su carácter escurridizo.

Por qué importa

El descubrimiento es “una señal de alerta”, según los autores. El likweli ocupa un área de al menos 1.700 km² entre los ríos Lomami y Lilo, un espacio reducido que lo vuelve vulnerable. Está clasificado como especie en peligro de extinción.

Además, es el primer primate nombrado en honor a la República Democrática del Congo, lo que refuerza el orgullo local por la biodiversidad del país.

Qué sigue

Los científicos planean monitorear la población del likweli y evaluar el estado de su hábitat. También esperan que el hallazgo impulse medidas de protección en el Parque Nacional de Lomami, una de las pocas zonas donde aún quedan especies por documentar.