El panorama general
El proceso de licitación inició en medio de tensiones internas entre los clubes. Ocho equipos tradicionales (el G8) pidieron una semana atrás revisar el modelo de reparto de ingresos, que hasta ahora distribuía el dinero de forma pareja entre los 36 afiliados. El nuevo contrato, que arrancaría en 2027, podría premiar resultados deportivos y otros criterios.
- La Dimayor asegura que busca “llevar sus competiciones a más espectadores, nuevas latitudes y formatos innovadores”.
- La entrada de plataformas digitales o cadenas multinacionales es una posibilidad concreta.
Entre líneas
La confirmación de varias ofertas no implica que Win Sports haya quedado fuera. La entidad continuará evaluando las propuestas en las próximas etapas. Sin embargo, el solo hecho de que existan competidores muestra un cambio en la dinámica de poder: el G8 presiona por un reparto más desigual, y los potenciales postores pueden aprovechar esa división para negociar condiciones favorables.
Qué sigue
La Dimayor continuará con la evaluación técnica y financiera de las propuestas recibidas. No hay fecha límite anunciada para la adjudicación, pero el cronograma sigue en marcha. La decisión final dependerá de cuál oferta cumpla mejor los objetivos de alcance, innovación y, probablemente, de reparto de ingresos entre los clubes.