Disney reconoce el bajo rendimiento en taquilla de dos grandes estrenos
HipertextualEl estado de las cosas
- The Mandalorian and Grogu: presupuesto estimado de 165 millones de dólares. Recaudó 345 millones a nivel global, muy lejos de los 450-500 millones necesarios para ser rentable. Fue el estreno más barato de la saga Star Wars.
- Moana (live-action): presupuesto cercano a 250 millones de dólares. Lleva 262 millones en taquilla mundial. Según Variety, la película podría perder 100 millones de dólares en cines.
Entre líneas
Disney no considera estos estrenos fracasos totales, sino inversiones que generan valor en otras divisiones. D'Amaro destacó que The Mandalorian and Grogu impulsó el crecimiento en ventas minoristas de Star Wars, atrajo visitantes a la atracción renovada del Halcón Milenario en Disneyland y Walt Disney World, y generó alta participación en videojuegos. Sobre Moana, aseguró que se espera sea un gran éxito en Disney+, aprovechando que la película original es una de las más vistas en la plataforma.
El CFO Hugh Johnston describió el negocio cinematográfico como "un juego de cartera": el rendimiento en taquilla es importante, pero la diversificación de Disney permite cubrir la volatilidad. La propia carta a los accionistas afirma que estas inversiones "contribuyeron a la creación de valor más allá de sus estrenos en cines".
Lo que dicen
- D'Amaro: "Incluso cuando nuestras películas de franquicia no cumplen nuestras expectativas de taquilla, nuestras inversiones en estas propiedades clave impulsan otras áreas de nuestra empresa".
- Johnston: "La naturaleza de la industria cinematográfica es más un juego de cartera. Lo bueno es que nuestro negocio diversificado nos ayuda a cubrir la volatilidad".
- La carta a accionistas: "Ambas películas tuvieron buenas puntuaciones del público, pero no cumplieron nuestras expectativas de taquilla".
La imagen completa
Disney intenta mostrar que el desempeño en cines no es el único indicador de éxito para sus franquicias. Sin embargo, las cifras revelan que dos de sus apuestas más importantes para 2026 no lograron el impacto esperado en la taquilla. La atención ahora se centra en cómo Moana se comportará en streaming y si el balance entre costos y beneficios de estas producciones justifica la estrategia a largo plazo.