Dos barcos con más de 500 rohinyás desaparecen en el mar
Por qué importa
Decenas de miles de rohinyás huyen cada año de la violencia en Myanmar y de las condiciones precarias en los campos de refugiados de Bangladesh. La travesía en barcos pesqueros viejos y sobrecargados es la única opción para muchos, pero el monzón de junio a septiembre la vuelve casi siempre letal.
Los organismos de la ONU (OIM y ACNUR) no han podido confirmar los naufragios de forma independiente. La guerra en Rakáin ha cortado las telecomunicaciones y aislado la capital Sittwe, lo que impide verificar los hechos.
El estado de las cosas
- Primer barco: unos 250 pasajeros. Perdió contacto poco después de zarpar.
- Segundo barco: unos 280 pasajeros. Se hundió frente a la costa de Ayeyarwady el 8 de julio.
- Supervivientes: solo se ha recuperado el cuerpo de una mujer en Bangladesh. No hay noticias de nadie más.
Las familias esperaban noticias en un plazo de una semana a diez días. Tres semanas después, no han recibido ninguna.
Entre líneas
La investigadora Chris Lewa, del Proyecto Arakan, reconstruyó la salida de los barcos a partir de contactos fragmentarios. Ya no puede comunicarse con nadie en Sittwe ni en la aldea de Sin Tet Maw, controlada por el Ejército de Arakan. La falta de información oficial sugiere que ambas partes del conflicto priorizan la guerra sobre la búsqueda de desaparecidos.
Además, los barcos partieron en temporada de monzón, lo que contradice el patrón habitual de los traficantes. La desesperación por salir de Rakáin, sitiado por tierra y mar, puede haber llevado a los pasajeros a aceptar un riesgo extremo.
Qué sigue
Las agencias de la ONU pidieron reforzar las labores de rescate y combatir el tráfico de personas. Pero sin acceso a la zona ni cooperación de las autoridades de Myanmar o del Ejército de Arakan, es improbable que se pueda confirmar el número exacto de víctimas. La comunidad internacional, ocupada en otras crisis, ha reaccionado con declaraciones de preocupación sin ofrecer medidas concretas.