El trasfondo

Los sospechosos, ambos alumnos de noveno grado, fueron detenidos poco después del ataque. En su declaración inicial señalaron que sufrieron acoso escolar, según la policía regional. Las autoridades investigan si ese fue el móvil.

Los agresores usaron dos armas de fuego:

  • Una pistola 9 mm que uno de ellos obtuvo de su tía, una oficial de policía, ahora investigada.
  • Un revólver calibre .38 del otro sospechoso.

Pudieron ingresar las armas al campus porque solo había un guardia en las múltiples entradas, informó la policía.

Entre líneas

La respuesta oficial se centra en el acoso como posible detonante, pero deja fuera preguntas clave: ¿cómo consiguió un menor acceso al arma de una oficial? ¿Qué fallas de supervisión permitieron que dos estudiantes entraran armados a la escuela?

La madre de una víctima, Jennelyn Badoria, lo planteó con claridad: pidió que procesen a los dueños de las armas, pues sin ellas los adolescentes no habrían podido cometer el crimen.

Lo que dicen

El presidente Ferdinand Marcos Jr. ordenó una investigación exhaustiva y pidió reforzar la seguridad en todas las escuelas. La policía local aumentó las patrullas en Tacloban, una ciudad de 250.000 habitantes.

La madre de otra víctima fallecida instó a los padres que poseen armas a esconderlas y hablar con sus hijos. La policía también hizo ese llamado, aunque no ofreció detalles sobre medidas concretas.

Lo que sigue

Las pesquisas continúan para determinar los motivos exactos y posibles responsabilidades legales. Los heridos siguen hospitalizados, pero no se ha actualizado su estado.

El tiroteo es el primero en la memoria reciente de Tacloban. Mientras tanto, el país registra cerca de 5.000 casos de violencia armada al año, según datos de 2024.